El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) ha logrado recortar de manera significativa su volumen de procedimientos pendientes de resolución en los últimos tres años, pasando de registrar unos 7.500 expedientes abiertos a situarse en torno a los 4.400. Estos datos fueron dados a conocer por el director del organismo, Luis Simal, durante su reciente comparecencia en la Comisión de Medio Ambiente y Turismo celebrada en las Cortes autonómicas.
Menos retrasos y mayor capacidad técnica
Durante su intervención ante los grupos parlamentarios, el responsable del organismo detalló que los expedientes que se encontraban fuera del plazo establecido también han experimentado un descenso notable. Esta cifra ha pasado de los 4.875 expedientes aproximados hasta los 2.750 actuales. Simal atribuyó esta mejora a una combinación de factores organizativos, un incremento notable en los recursos humanos y un esfuerzo por avanzar hacia la digitalización.
En este sentido, el refuerzo de la plantilla ha sido uno de los pilares fundamentales para agilizar la carga de trabajo. El equipo de profesionales técnicos ha crecido desde los 30 integrantes iniciales hasta los 57 actuales. Las previsiones de la dirección contemplan alcanzar un total de 94 plazas para este año 2026, lo que incluye una decena de puestos vinculados a un programa de carácter temporal puesto en marcha el pasado mes de abril.
Apuesta por la transformación digital
Junto al aumento del personal, la integración de herramientas tecnológicas en los procesos administrativos ha desempeñado un papel decisivo. En la actualidad, el uso de sistemas electrónicos abarca ya cerca del 80% de los expedientes que gestiona anualmente el instituto, lo que se traduce en unos 9.500 casos cada año.
Estas aplicaciones informáticas permiten guiar a los ciudadanos y solicitantes hacia el cauce adecuado, verificar que se adjunta toda la documentación imprescindible y derivar cada petición de manera directa al departamento competente. No obstante, desde la dirección se ha puntualizado que todavía restan por incorporar a estos entornos digitales aquellos trámites de mayor complejidad técnica, tales como las autorizaciones y las evaluaciones ambientales integradas. De cara al próximo año 2027, el organismo se ha fijado como metas principales la digitalización de estos procedimientos complejos, la revisión de las tasas vigentes y la mejora continua de los controles internos de calidad.
Foto: Gobierno de Aragón