Vía Verde del Tarazonica: ruta de Tudela a Tarazona
La Vía Verde del Tarazonica es una ruta de 22 kilómetros entre Tudela (Navarra) y Tarazona (Zaragoza) que aprovecha el trazado de un antiguo ferrocarril. Discurre junto a la margen derecha del río Queiles, con la silueta del Moncayo de fondo, y es perfecta para recorrer en bicicleta, a pie o en familia por su escaso desnivel.
El Tarazonica ya no trae el tren, pero sigue uniendo Tudela y Tarazona, y para los de aquí es paseo, deporte y un trocito de nuestra historia. Os contamos sus orígenes, cómo es la ruta y sus principales paradas, por si os animáis a hacerla este fin de semana.
Empezamos por la historia, que tiene su gracia.
La historia del «Escachamatas»
El antiguo ferrocarril de vía estrecha que unía Tudela y Tarazona se inauguró en 1885. Era tan lento que los vecinos lo bautizaron como «El Tarazonica» y, con guasa, «El Escachamatas». Renfe lo ensanchó en 1953, pero la competencia de la carretera acabó con la línea en los años setenta; sobre aquel trazado nació, en el año 2000, la actual Vía Verde del Tarazonica.
Nos hace gracia el apodo porque resume el cariño con el que la comarca recuerda aquel tren cansino.
Cómo es la ruta
Son 22 kilómetros de recorrido suave, con muy poco desnivel, junto al río Queiles. La Vía Verde del Tarazonica se puede hacer en bici, a pie o con niños, y su firme está adaptado para senderismo y BTT. Como Tarazona está a mayor altitud, salir desde Tudela supone una subida muy ligera. Antes de poneros en marcha, os recomendamos tener en cuenta:
- Es apta para bici de montaña, a pie o en familia por su escaso desnivel.
- Llevad agua y aprovechad las áreas de descanso del trazado.
- En primavera, los huertos en flor de la vega son un espectáculo que no os podéis perder.
Pueblos y paradas
La ruta sigue el curso del río Queiles y enlaza varias localidades de la Ribera de Navarra y la comarca de Tarazona:
| Punto | Km aprox. |
|---|---|
| Tudela (inicio) | 0 |
| Cascante | 10 |
| Malón | 15 |
| Tarazona (final) | 22 |
La antigua estación de Tarazona es hoy un centro cultural, y cada año se celebra la Carrera Popular Vía Verde del Tarazonica, que llena el trazado de corredores.
Qué ver al terminar la ruta en Tarazona
Una de las mejores cosas de la Vía Verde del Tarazonica es cómo termina: a las puertas de una ciudad monumental. Tras pedalear o caminar junto al río Queiles, llegar a Tarazona y premiarse con una visita a su casco antiguo es un plan redondo. Os recomendamos no marcharos nada más acabar la ruta y reservar un rato para la ciudad.
Nos gusta proponer un cierre tranquilo: dejar la bici, pasear hasta la catedral, subir a ver las casas colgadas y terminar con algo rico en un bar del centro. Después de los 22 kilómetros, os aseguramos que sienta de maravilla. Es, para nosotros, la forma perfecta de unir naturaleza y patrimonio en un mismo día.
Y si hacéis la Vía Verde del Tarazonica en sentido contrario, partiendo de Tarazona, podéis empezar por la ciudad y guardar el descenso hacia Tudela para la sobremesa. Sea como sea, merece la pena combinar el antiguo ferrocarril con una buena visita.
- Reservad tiempo para el casco antiguo al terminar la ruta.
- Enlazad catedral, casas colgadas y un bar del centro.
- Si salís de Tarazona, guardad el descenso a Tudela para después de comer.
Si viajáis en transporte público, tened en cuenta que Tudela cuenta con estación de tren, lo que facilita empezar la ruta sin coche. Es un detalle que agradecemos quienes preferimos el plan completo: llegar en tren, recorrer la vía y volver sin más complicaciones. Sencillo, sostenible y muy recomendable para una jornada al aire libre.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kilómetros tiene la Vía Verde del Tarazonica?
22 kilómetros entre Tudela y Tarazona, por el trazado del antiguo ferrocarril.
¿Es apta para niños?
Sí, su desnivel es muy suave y discurre junto al río Queiles, ideal para familias.
¿De dónde viene el nombre «Escachamatas»?
Era el apodo popular del antiguo ferrocarril por su lentitud antes de que Renfe ensanchara la vía.
¿En qué época es mejor hacerla?
En primavera y otoño, con temperaturas suaves; la primavera regala además los huertos de la vega en flor.
Conclusión
La Vía Verde del Tarazonica es uno de esos planes sencillos que, os lo decimos nosotros, salen siempre bien. Hacedla con calma, parad en las viejas estaciones y mirad de reojo al Moncayo. Si podéis, en primavera; no os arrepentiréis.
