La tradicional subida de la imagen de la Virgen del Pilar, antesala de la gran Ofrenda de Flores, ha congregado a más de 18.200 asistentes. Este acontecimiento solemne ha contado con la presencia de la regidora municipal de Zaragoza, Natalia Chueca, y del arzobispo de la diócesis zaragozana, Carlos Escribano.
Tradición y música en la plaza
El evento, impulsado el pasado año para enaltecer este gesto simbólico, ha incluido la interpretación de jotas, la actuación de los infanticos del Pilar entonando la jaculatoria habitual y la entonación final del himno nacional. La alcaldesa ha valorado positivamente la cita, señalando que «nuestra patrona merecía algo más a la altura de nuestra Virgen» y recordando que «la Virgen no se apareció en cualquier lugar. Eligió Zaragoza», destacando la firmeza y sencillez de los ciudadanos.
Despliegue técnico y humano
Para levantar la estructura metálica de 15,5 metros han trabajado unas 75 personas durante aproximadamente 30 horas. La figura de poliéster, que alcanza los 6,70 metros de altura total con su manto y corona, preside el enclave zaragozano. En la jornada festiva colaborarán decenas de jardineros, auxiliares, voluntarios y efectivos de seguridad y emergencias, luciendo este año el manto floral con flores blancas y la Cruz de Lorena en rojo.
Fuente: Ayuntamiento de Zaragoza
Foto: Ayuntamiento de Zaragoza