La Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno autonómico ha activado de nuevo el nivel de alerta roja ante el peligro extremo de incendios forestales. La medida afecta de forma generalizada a casi la totalidad del territorio aragonés, situando bajo vigilancia estricta a un total de veintiuna zonas geográficas diferentes de la comunidad.
Entre los enclaves señalados se encuentra la comarca del Moncayo y Aranda, además de otros puntos estratégicos como el Bajo Ebro Forestal, el Jiloca-Gallocanta, el Maestrazgo o la Depresión del Jalón, junto con diversos sectores pirenaicos, prepirenaicos y del Valle del Ebro. Únicamente puntos concretos del sur turolense y del Pirineo oriental se quedan un escalón por debajo, manteniéndose en la fase naranja.
Prohibiciones y restricciones en el medio natural
La declaración de esta situación de alerta máxima conlleva la aplicación inmediata de limitaciones severas en las áreas forestales y en sus proximidades. Entre las prohibiciones principales destaca el veto absoluto a encender fuego en espacios abiertos, quedando suspendidas de forma temporal todas las autorizaciones previos para quemas y actividades recreativas o culturales.
Asimismo, la normativa impide prender fuego en zonas de descanso, áreas recreativas y puntos de acampada, así como el empleo de material pirotécnico o el abandono de objetos encendidos. Tampoco se permite celebrar pruebas deportivas ni actos públicos en entornos de monte, salvo que la autorización inicial contemple de manera expresa este escenario.
Uso de maquinaria y excepciones agrícolas
El empleo de equipos y maquinaria susceptibles de generar chispas, descargas eléctricas o deflagraciones queda prohibido tanto en terrenos forestales como en una franja de cuatro horas a la redonda. No obstante, la normativa contempla salvedades muy tasadas para sectores concretos:
- Las tareas de cosecha y empacado de cereal cerca de montes de más de 100 hectáreas deben eludir la franja horaria más crítica y contar con medios de extinción propios.
- Se permite utilizar maquinaria agrícola para recoger cultivos forrajeros en verde y realizar labores habituales de mantenimiento.
- El uso de ahumadores en apicultura solo se tolera fuera del tramo central del día.
- Se autorizan las intervenciones urgentes para restablecer servicios esenciales.
Los expertos recuerdan que el viento y la orografía serán los principales catalizadores en la posible propagación de llamas, advirtiendo de que el combustible vegetal presenta una alta disponibilidad para avivar incendios de gran intensidad.
Foto: Gobierno de Aragón