La ciudad de Zaragoza encabeza actualmente una iniciativa internacional englobada en el programa Interreg Europe para poner en valor el potencial de los cauces de agua y las costas como grandes corredores destinados a la bicicleta, la movilidad sostenible y el cicloturismo. Bajo la denominación de Cycling Waterways, este plan se desarrolla desde abril de 2024 hasta marzo de 2028 con el objetivo de que diferentes regiones e hilos urbanos compartan metodologías que puedan aplicarse posteriormente a sus normativas públicas.
El proyecto parte de la premisa de que los entornos fluviales y los canales no actúan únicamente como meros elementos paisajísticos, sino que funcionan como vías idóneas para interconectar territorios y estimular tanto la economía como el turismo. En esta red participan administraciones de diversos países europeos como Países Bajos, Dinamarca, Eslovenia, Italia, Rumanía y España, aportando soluciones heterogéneas que van desde alianzas supramunicipales hasta la recuperación de antiguas vías férreas o el uso de ferris adaptados para bicicletas.
Modelos de éxito aportados desde Aragón
Como entidad coordinadora, Zaragoza desempeña un papel fundamental para asimilar soluciones externas y difundir al mismo tiempo su propia trayectoria. La capital aragonesa contribuye a la iniciativa internacional mediante dos casos de buenas prácticas centrados en la gobernanza y en los servicios orientados al cicloturismo.
- Pedal Spain: un marco estatal de cooperación concebido para unificar la gestión de numerosas rutas ciclistas y vías verdes sin necesidad de acometer grandes desembolsos en infraestructuras, apostando por la digitalización y el enlace de lo ya existente. Su relevancia se vio reforzada tras acoger la primera feria de esta plataforma en 2025.
- Ebrobizi: un programa que aprovecha la red ciclista urbana y los corredores naturales del Ebro, el Gállego, el Huerva y el Canal Imperial. Cuenta con doce recorridos que combinan el uso cotidiano de la bicicleta con el ocio y el turismo, incluyendo itinerarios por el Camino Natural del Ebro GR-99 hacia Juslibol y La Alfranca.
Inspiración europea para el futuro de la movilidad
Las lecciones extraídas de este foro europeo se integrarán en las políticas locales a través del Plan Director de la Bicicleta, cuya próxima actualización incluirá específicamente el impulso al cicloturismo. La conexión del entorno urbano con el río Ebro y los barrios del área metropolitana ofrece un amplio margen para consolidar este modelo.
Del mismo modo, el resto de socios internacionales aportan iniciativas exportables, como la ruta costera Kustroute y el itinerario fluvial Limes Route en Países Bajos; la gestión conjunta del río Gudenå y el uso de ferris para ciclistas en Dinamarca; la transformación de una antigua traza ferroviaria en Eslovenia a través de la Parenzana; y las actuaciones combinadas de transporte y carriles bici en localidades rumanas como Brezoi y Orșova.
Fuente: Ayuntamiento de Zaragoza
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